Félix
Félix es un gato muy dulce. Le encantan los mimos y es muy interactivo, algunos cuidadores incluso lo describen como «hablador». Félix llegó muy delgado al Santuario y necesitó algo de tiempo para adaptarse a su nuevo entorno. Al principio era muy tímido y desconfiado de los humanos. Sin embargo, después de un período de adaptación, se convirtió en un gato extremadamente juguetón y feliz. Félix se encuentra ahora en su peso ideal y esto se refleja también en su actitud segura y alegre.









