Darío es un corderito lleno de vida que nació en el Santuario junto a su madre Alejandra, una oveja fuerte y valiente que superó momentos muy difíciles antes de llegar aquí.
Ahora ambos disfrutan de un presente tranquilo, protegidos, libres y respetados. Darío crece rodeado de cuidados y cariño, y se ha convertido en un símbolo de esperanza para todos nosotros.
¿Te animas a amadrinarlo y recibir noticias sobre sus aventuras?

















